RESPIRACIÓN OVÁRICA ALQUIMIA FEMENINA … un camino para re-conectarnos con nosotras mismas.

¡Hola! ¡Tiempo sin vernos! – ¿Qué hay de nuevo?

Por mi lado les cuento que estoy iniciando este 2018 muy contenta. Con nuevas ideas, proyectos, intuiciones, regalos, y demás!

Entre las noticias de este año, quisiera compartirles una en la cual llevaba un buen rato trabajando en ella. Una herramienta más para Taller Para el Alma, a disposición de todos ustedes para servir a su crecimiento y desarrollo personal.

Durante más de 1 año estuve aguantándome las ganas de contarles pero afortunadamente, todo momento llega. Ha sido un camino hermoso el transitar en mi propia vida, mis propias heridas para sanar, aprender e incorporar las enseñanzas de una nueva práctica terapéutica para poder acompañar a otros en su camino de sanación de vida.

Me place en presentarles un nuevo sistema, cuya práctica nos permite sanar desde nuestra propia energía sexual, diferentes aspectos de nuestras vidas: la RESPIRACIÓN OVÁRICA – ALQUIMIA FEMENINA. Este sistema, creado por Sajeeva Hurtado, deriva una práctica de trabajo terapéutico corporal, en donde trabajamos con nuestra energía para sanar diferentes desarmonías o heridas a nivel físico, psicológico y espiritual. La práctica de ROAF (siglas para Respiración Ovárica Alquimia Femenina), por parte de miles de mujeres alrededor del mundo, les ha permitido sanar heridas ancestrales, infertilidad, enfermedades del aparato reproductor femenino, etc., así como también,  generar una sensación de plenitud, felicidad, sentirnos más felices como mujeres con nuestras vidas y nuestras relaciones.

Los ovarios, el útero y los senos son la parte de la anatomía femenina con más potencial energético de todo el organismo, es allí donde se encuentra intrínsecamente la semilla de la vida.

Es planetariamente urgente que la mujer sane su útero, se alinee con su feminidad, integre su masculinidad y resignifique la sexualidad.

Este es un llamado a todas las mujeres a recuperar y vivir su potencial femenino, que está latente bajo capas de nuestras mentes, emociones o de desarmonías de nuestros cuerpos. En la práctica de la respiración, nos orientamos a llevar a la practicante a alinear la mente, las emociones y el cuerpo, para a través del contacto con uno de ellos poder desbloquear los otros, retomando la unidad y llevando a la persona a la integración de sus distintas partes.

Las técnicas de la respiración ovárica, alquimia femenina, nos aportan herramientas de trabajo personal con las cuales poder desprender los distintos paradigmas de la mente, y así poder modificar nuestra emocionalidad y sanar nuestro templo. Muchos de los bloqueos con los que nos encontramos en el cuerpo vienen dados por creencias, por introyectos, por nuestra raza, credo y lugar donde vivimos. Cada cultura tiene una concepción distinta de la energía sexual y de lo que significa ser mujer. Eso marca ampliamente nuestra actitud hacia esta energía, por eso parte del proceso va orientado a la limpieza emocional y mental y a la separación del yo y el entorno. Eres única y lo que te falta para poder expresarlo en un encuentro contigo misma.

OBJETIVOS DE LA PRÁCTICA.

Recuperar la conexión con la sabiduría de nuestro cuerpo, emociones e intuición.

-Desarrollar recursos personales que favorezcan el proceso de sanación de la practicante.

-Soltar bloqueos físicos, mentales y emocionales y abrirnos a la energía sexual creativa que habita en cada una de nosotras.

-Resignificar nuestro cuerpo, la sexualidad, la sensualidad y la fertilidad.

-Mejorar nuestro conocimiento personal a través del contacto íntimo con nosotras mismas.

-Desarrollar una mejor autoestima, equilibrio emocional y confianza.

-Actuar sobre patologías específicas como cáncer, problemas menstruales, de fertilidad o de más desarmonías orgánicas femeninas.

METODOLOGÍA

Esta técnica fue creada por Sajeeva Hurtado, graduada en medicina china y especializada en china y Vietnam en patologías femeninas. Desarrollo esta técnica fusionando distintas disciplinas como el taoísmo, el tantrismo, el chamanismo, la medicina china, el yoga , la psicología Gestalt, el arte terapia y el Coach Oncológico. Teniendo como resultado una técnica que sirve para el autoconocimiento y sanación de la mujer de forma holística, abarcando la mente, las emociones y el cuerpo. Con la cual al día de hoy mas de 10000 mujeres alrededor del mundo, han tratado problemas de salud, como quistes en los ovarios y en las mamas, problemas de depresión, duelos, bajo autoestima y problemas de fertilidad entre otros.

Si quieres conocer más, anímate a escribirme a través de la sección ¡Hablemos! … ¡¡¡FELIZ SEMANA!!!

Yo solo quería…

Hoy recibí este escrito de alguien a quien quiero muchísimo y no pude evitar conmoverme. No pude evitar sentir estas palabras dentro de mi piel. Aquí les comparto.

¡Que tengan una excelente semana!

Yo solo quería ser feliz.

Yo solo quería que me dejaran cumplir mis sueños: yo solo quería ser una gran deportista y llegar muy lejos, sin que nadie se atreviera a juzgar qué tan mujer soy.

Yo solo quería divertirme leyendo muchísimos libros. 

Yo solo quería poder soñar con tener una familia, con hijos y un esposo que me aceptara como soy.

Yo solo quería salvar el mundo.

Yo solo quería que la gente que esta sufriendo y quiere abandonar la vida, pudiese encontrar una salida que les motivara a seguir en este mundo.

Yo solo quería que los jóvenes que (como yo), pensaban que no podrían aspirar a nada mejor que esto, supieran que sus vidas podían ser mejor que las de sus padres.

Yo solo quería que todo el mundo que hoy siente que no nació para ser amado, sepa que nacimos para dar y recibir amor de manera infinita.

Yo solo quería que aquellos que no se sienten capaces de mirar a los ojos como yo, pudiésemos vernos y fundirnos en la mirada infinita de aquella persona que sentimos como el cielo mismo.

Yo solo quería que supieran, que no son los únicos…

Yo solo quería que supieran… que no estamos solos. 

La Escritura Como Ejercicio Terapeutico

Con frecuencia pensamos que escribir es un arte propio de cierta élite privilegiada con talentos sobrenaturales, que al enfrentarse a un papel o a una pantalla de computador, le fluyen maravillas en las letras porque simplemente nacieron así… GENIOS. Mas no nos detenemos a pensar que todo el tiempo estamos escribiendo. Si. Lo hacemos en nuestra mente. Nuestra cabeza rara vez se detiene y entra en silencio. Somos testigos de una narrativa interna permanente y si la invitásemos a salir a través de la escritura, nos sorprenderíamos de cuánta genialidad habita en nuestras cabezas todos los días, todo el tiempo mientras habitamos este planeta.

Esta narrativa no solo refleja nuestros pensamientos en una forma lineal. Realmente es el diálogo constante entre todos los personajes que nos habitan. Solo que mientras esta conversación está a nivel del pensamiento, difícilmente podemos ver la interacción entre todos ellos.

Es por esto que en mi experiencia, me he sorprendido que no solo hablar con nuestras partes internas (ejercicios propios de la terapia Gestalt) es positivo, sino que también poner este torrente de ideas en la escritura, puede resultar en un ejercicio interesante en donde nos podemos dar cuenta qué dilemas, emociones e incluso soluciones, quiere develar nuestra más profunda psique.

Para esto no es necesario pensar lo que se va a escribir. Simplemente animarse a tomar el lapiz o la computadora, y dejar salir todas las palabras y frases sin pensar. Eventualmente es válido leer lo que se ha escrito, pero eso sí; no para borrarlo sino para intentar hacerle preguntas a ese personaje que ahí se ha expresado, tales como: ¿qué quisieras que pasara?,  ¿qué necesitarías para no sentirte así?, o simplemente, ¿cómo quisieras sentirte?. Nos sorprenderíamos al ver la capacidad que tenemos de inconscientemente ser nuestro propio consejero y más sabio y honesto terapeuta.

El Sagrado Derecho a Cometer Errores

Siguiendo las señales que me muestran en estos días, hoy amanecí con la intuición de escribir sobre lo que llamo “el sagrado derecho a cometer errores”.

Con frecuencia, desde nuestras “buenas intenciones” sentimos la necesidad de ayudar a los demás. Acudir a ellos y tratar de sanarles o acompañarles a superar sus obstáculos, a sentirse más  acompañados, menos frustrados, etc.  Señalo entre comillas las “buenas intenciones” dado que en muchas de estas ocasiones, las personas a las que consideramos como “necesitadas” en realidad no están pidiendo nuestra ayuda.

Es así como desde nuestro ego, pensamos que somos buenos, compasivos y misericordiosos al ir y ofrecer nuestra ayuda y arreglarle la vida a los demás; cuando en realidad estamos siendo invasivos, pues nadie nos ha pedido la ayuda.

No digo que siempre sea esto cierto. Realmente está en nuestra intuición y en la relación que tengamos con la persona en cuestión, el reconocer si realmente aquella persona necesita nuestra ayuda y hasta qué punto debemos intervenir, y hasta qué punto realmente se trata de nuestro ego queriendo validarnos y buscar algún pretexto para seguir aferrándonos a personas, relaciones o situaciones a las que ya es hora de dejar ir.

Por eso, la próxima vez que sientas la necesidad, el impulso de saltar a socorrer a alguien que ya no está (o nunca ha estado) en tu vida, pregúntate:

Es mi intervención lo que realmente  me está pidiendo esta persona?, Hasta qué punto se trata de su necesidad y no de mi sensación de angustia si no intervengo?, Hasta donde le estoy permitiendo a aquella persona hacerse responsable de su realidad y pedir ayuda? – si intervengo, no estaría quitándole este derecho?

Conectarnos con nuestra verdadera voz, nuestra intuición, nos permitirá poco a poco ir reconociendo qué es realmente lo que necesitamos hacer (o dejar de hacer).

¿Hasta qué punto puedo aceptar que dejar ir es un acto de amor mil veces más grande que invadir al otro ofreciendo mi ayuda?