¿Cuál es la brecha entre tú y tus sueños?

shutterstockPUSHup_92902732.jpg

¿En ocasiones te encuentras a ti mismo fantaseando con aquel proyecto o sueño que siempre quisiste hacer y que nunca lograste?… si es así, continúa leyendo porque esto te puede servir:

Por estos días me ha llamado la atención cuántos sueños no realizados he escuchado, cuántos anhelos y metas no cumplidas hay allí afuera en el mundo. Es por esto que decidí escribir un poco sobre este tema hoy viernes. Para que si te animas a ponerlo en práctica después de leerlo, puedas iniciar este mismo lunes!.

Por favor no pienses que esta es una charla o escrito más sobre motivación y positivismo del estilo: “Quiérete a ti mismo!” o “Ánimo! tu puedes!… todo está en tu cabeza”, porque no es así. Personalmente pienso que a veces, despertarse, salir de la cama y salir al mundo a conquistarlo no es tan fácil como dicen algunos…o por lo menos no he conocido el primer caso que haya sido así. No es siempre tan sencillo abrir los ojos en la mañana y salir de la cama con ánimo y pensando que todo va a salir bien. O por lo menos, esa no ha sido mi experiencia.

Luego de escuchar varios de estos casos, me decidí a analizar y ver que hay varios pensamientos y creencias en común, en esta brecha que percibimos entre nosotros y nuestros sueños:

  • “A mi no me va a pasar. El éxito es para gente con suerte”: Con frecuencia sentimos que las cosas buenas que le pasan a la gente, les pasan a ellos, pero no a nosotros. En el fondo, sentimos una vocecita, un poco pesimista, que nos hace sentir como sujetos sin suerte a los que el éxito y la dicha nos ha dejado a un lado del camino; cuando en realidad, la única diferencia entre aquellas personas y tu, es que ellos decidieron ignorar a esta vocecita interna.
  • “No soy tan bueno. He visto muchos mejores que yo”: Además, desde chicos vamos construyendo a otro personaje dentro de nosotros que nos va comparando con todos los demás y al cual le encanta sabotear y descalificar nuestro esfuerzo y trabajo. La realidad es que todos tenemos como mínimo un talento. Tal vez es cuestión de explorar qué es lo que realmente te apasiona, qué es lo que te mueve las fibras del corazón y que te hace sentir como si pudieses hacer eso el 100% del tiempo y no te aburrirías.
  • “Hacerlo toma demasiado tiempo y eso es precisamente lo que no tengo”: La falta de tiempo es la excusa que escuchamos con más frecuencia cuando alguien: o no tiene ganas de hacerlo o tiene miedo. Si esta es tu excusa pregúntate a ti mismo: ¿es posible que no tenga 30 minutos diarios para la persona más importante en mi vida?, es decir… ¿tú?. 30 minutos diarios para nutrir tu sueño, no te va a afectar tu vida, pero en cambio si te la puede cambiar para siempre!

Ahora, así como he escuchado muchos sueños frustrados, también he tenido la fortuna de conocer muchos otros que lo han logrado; que están viviendo sus proyectos día a día como un estilo de vida y que me han inspirado a cumplir los míos.

Analizando y conversando con varias de estas personas, pude identificar qué actitudes y hábitos les han ayudado a hacer la diferencia:

  • Disciplina: en ocasiones, cuando pensamos en disciplina, se nos viene a la mente creencias y sensaciones relacionadas con lo estricto, lo severo, lo duro, lo doloroso, etc. Pero la realidad es que la disciplina tiene un lado muy positivo y agradable. Si pensamos que la disciplina es el arte de hacer de aquello que nos gusta, nos genera placer y que realmente disfrutamos, un hábito diario; tal vez nuestras emociones hacia este concepto puedan tornarse más amables. Lo cierto es que la disciplina es necesaria para asegurar que toda la inspiración y talento que tenemos, se baje a la realidad y se convierta en resultados. Picasso decía: “la inspiración existe pero tiene que encontrarte trabajando”.
  • Constancia: “La constancia vence lo que la dicha no alcanza”, dice un refrán popular. La constancia se percibe tediosa o difícil si la proyectamos apegados a una expectativa. Pero si por el contrario, no pensamos en que “tengo que hacerlo todos los días”, sino que simplemente lo tomamos como una meditación diaria, como una posibilidad de darnos el espacio para regalarle a nuestros sueños 30 minutos de trabajo diario TODOS LOS DÍAS, en el día 21, la realidad va  a ser que el hábito ya se habrá instalado en ti y ya no te costará más trabajo hacerlo. Utilizo el término “meditación” porque la constancia se parece a la oración; es el arte de sentarse todos los días a focalizar nuestra atención en algo específico, importante para nosotros, con dedicación, entrega y soltando expectativa.
  • Foco – Centrarse en el “Aquí y ahora”: Continuando con la focalización, este es un hábito que también he encontrado en los emprendedores exitosos. En este sentido, enfocarse quiere decir: Centrarse; soltar cualquier expectativa. Poner la intención de realizar nuestro sueño, mas no aferrarnos al como, cuando y cuánto. Una manera de lograr esto es quitar la atención de esto último y enfocarla en el aquí y ahora. Cuando nos sentemos a trabajar en nuestro proyecto, enfócate solo en ese momento presente, en esa acción o tarea que estás haciendo, en lo bien que se siente ponerle un detalle más a tu obra de arte, sentarte a conversar con tu inspiración, con tus socios, etc. Centrarte en el presente, te permitirá enfocar tu energía en el lugar correcto y gozarte el trabajar en tus metas.
  • Disfrute: y hablando de gozo, una actitud que tienen las personas con éxito es que disfrutan lo que hacen y lo transmiten, se les nota y esto les ayuda a contagiar e inspirar a otros. Esto es algo que no se puede falsear, no se puede imitar. Cuando te gusta lo que haces, se te nota y el mundo lo notará.
  • Pasión: y finalmente… ¿cómo logro disfrutar de lo que hago?… pues cuando le pones corazón!.  Y esto es muy importante. Pregúntate si ¿lo que quieres hacer es algo con lo que serías totalmente feliz así no te diera ni un solo peso de ganancia?. Obviamente sería muy afortunado poder vivir y generar riqueza de lo que nos gusta hacer y es algo coherente con nuestros anhelos y con la abundancia a la que tenemos derecho; no obstante, esta pregunta te ayudará a saber si tus metas realmente vienen del corazón o si son más el resultado de alguna proyección de tu ego. Si el solo hacer y lograr tu sueño, así no te diera ganancias, te haría sonreír y sentirte realizado, entonces ten la seguridad de que estás siendo coherente con tu verdadero SER.

Ahora,  hasta aquí, todo ha sido bastante mental. ¿Qué pasaría si estas actitudes las buscáramos en nuestro cuerpo?. Si al leer esto, sientes que trabajar con tu mente te es suficiente… Felicitaciones!… pero si sientes que tu vocecita interior no siempre es tu mejor coach, y con frecuencia te sabotea tu ánimo emprendedor, entonces sigue con atención estos consejos:

  • Haz ejercicio: hábitos y actitudes como la disciplina, la constancia y el enfocarse en el aquí y ahora, no florecen en un cuerpo quieto, inmóvil, sedentario. La posibilidad de generar entusiasmo, creatividad, rutinas, constancia, perseverancia, tenacidad y disciplina, está almacenada en nuestro cuerpo a través de centros energéticos específicos que se encargan de gestionar estos aspectos de nuestra personalidad. Para activar este tipo de energías necesarias para desplegar estas habilidades mencionadas necesarias para emprender, el ejercicio tipo fitness es nuestro mejor aliado. Explora cuál es el tipo de actividad que más va con tus gustos: bicicleta, correr, crossfit, HIIT training, escalar, natación, kick-boxing, etc. Busca enfocar tu atención y esfuerzo en el abdomen. Nuestro poder personal se almacena allí y por ello, fortalecer nuestro centro corporal, nos permitirá conectarnos con la sensación de poder, entrega y constancia y valor.
  • Establece y sigue rutinas: El cuerpo necesita 21 días seguidos para hacer que un hábito se vuelva automático. Diseña y realiza una rutina diaria; un horario de actividades en el cual dediques 30 minutos a trabajar en tu sueño y 30 minutos en el que también dediques tiempo para hacer ejercicio físico. Una hora diaria dedicada a esto, te cambiará la vida, literalmente.
  • Come bien: Lo que comemos influye directamente en cómo nos sentimos. No te pido que dediques medio día a cocinar ni que hagas dietas estrictas. Solo te recomiendo que busques ingerir un mínimo de 80% de alimentos naturales en el día (frutas, verduras, cereales enteros, hortalizas, frutos secos, etc.). Este tipo de comida te asegurará que no solo tendrás un cuerpo más limpio sino pensamientos más limpios y positivos también, así como un nivel mucho más alto de energía. Créeme.. ¡FUNCIONA!
  • Duerme bien: Cada cuerpo es diferente y cada quien sabe cuánto es el mínimo de horas que debe dormir para despertarse con energía. Intenta dormir un mínimo de 7 horas diarias para asegurarte que tengas suficiente energía durante el día para hacer tu nueva rutina de vida.
  • Haz un plan: Escribe o diseña un plan a corto plazo. Puedes tomar 30 días y planearlos con metas cortas semanales, que sean tangibles y viables de realizar. Escribelas y empieza con un verbo en primera persona. Por ejemplo: “Escribiré 5 ideas de nuevos proyectos esta semana”.
  • Medita: Visualiza. Al despertarte cada mañana, antes que hagas cualquier cosa, dedica 5 minutos a sentarte en tu cama, cerrar los ojos (sentado con los pies en el piso para que no vuelvas a dormirte!) y visualiza tu sueño. Respira profundo e imagina cómo ese sueño va tomando forma y se convierte en una realidad que ya estás viviendo.
  • Y por último… Disfruta!: si lo estás haciendo, ya lo lograste!… Cada día que lo haces, es un día más de éxito que estás sumando a tu vida. El éxito no son los resultados que están allá delante en el futuro; es la posibilidad que te has dado hoy para hacerlo realidad. Punto!

¡Anímate a dejar un comentario o a preguntar lo que quieras!

¡ÉXITOS  Y… MANOS A LA OBRA!