LAS 7 ETAPAS DE LA MUJER

Hermoso articulo y muy descriptivo de las etapas de vida de la mujer! Alimento para todos y todas!

TERESA RODRÍGUEZ

MaxineNoel-Blessing

La Mujer Bisonte Blanco describe las siete etapas que sigue la mujer en su camino hacia la Autorrealización. Entre los Lakota es conocido como “El Camino de la Belleza” y es un ritual sagrado que dura toda la vida.

1. El camino de la hija.

Este período comprende desde el nacimiento hasta la aparición de la primera regla. Todavía es una niña, física y psíquicamente dependiente, mentalmente receptiva, que absorbe todo tipo de enseñanza, ejemplo o estímulo que se le presenta. Si todas estas influencias exteriores son apropiadas, estructuradas y emocionalmente equilibradas, la niña desarrollará el equilibrio, respeto, dignidad y autoconfianza que luego necesitará como recursos para llevar una vida en armonía con todo lo existente.

2. El camino de la mujer.

Abarca los años en que una mujer desarrolla la autoconfianza, aprendiendo a controlar su vida independiente de los adultos. Aprende a través de la experiencia personal, desarrolla sus…

Ver la entrada original 1.161 palabras más

QUÉ ES EL MIEDO?


Qué es el miedo? – cuando esucho esta palabra, qué viene a mi mente? Con qué relaciono el miedo?

El miedo tiene que ver con la supervivencia, con lo instintual.

En la actualidad se habla del miedo como el enemigo, casi condenándolo. Evitamos entrar en contacto con este y nos sumimos en una lucha interna agotadora. Pero la realidad es que el miedo es una reacción instintiva que como especie tenemos para poder detectar amenazas del entorno y así huir o defendernos para protegernos. 

Si no me permito sentir el miedo, corro el riesgo de no detectar lo amenazante a mi alrededor y ser lastimado. Es así como resaltamos la importancia de empezar a diferenciar entre el MIEDO y el TEMOR.  

El MIEDO es una emoción sana, que está en nuestro cuerpo y que es una herramienta para protegernos y sobrevivir.  Necesitamos empezar a conciliarnos con este concepto de nuevo, aceptarlo y darle cabida en nuestra vida.

 Cuántas veces no hemos dejado entrar a nuestra vida, personas y situaciones nocivas?, cuántas veces no pusimos límites ignorando la sana voz interior de nuestro miedo y no reaccionamos a tiempo? 

El miedo en su versión saludable se convierte en PRUDENCIA. Cuando integramos el miedo podemos despertar nuestra capacidad de discernir, “olfatear” el peligro real y no la paranoia en la que nos sumergimos por el temor. Con la prudencia podemos decidir protegernos y huir o abrirnos y dejar entrar. 

Ahora, cual sería entonces la versión disfuncional del miedo?… Esta es el TEMOR. Cuando no reconocemos nuestros miedos y les damos la espalda, este se convierte en temor. Se torna en un peso paralizante, en un pánico que se interpone entre nosotros y quienes queremos ser.  

Estas emociones están en nuestro cuerpo y se condensan o fluyen a través de la energía del primer centro energético – chakra raiz o capacidad de confianza básica. 

Este centro energético se ubica a la base de la columna. Se abre hacia abajo en la zona del perineo, absorbiendo energía de la tierra. Es así como el conectarnos con nuestros miedos, la prudencia, el coraje y otras emociones primales, tiene que ver con los ejercicios que realicemos para conectarnos con la tierra, con nuestras raices. 

Laberinto de Emociones en un día cualquiera

c02d6446baf0e0213582212aa3a49105

Hoy decidí tomarmelo un poco más personal; voy a escribir en primera persona. Desde el cuadrante superior izquierdo (para los seguidores de Ken Wilber – LOL!!!).

No se qué puedo parecer por fuera pero por dentro, hay días en los que me meto en un remolino de emociones. Todo se nubla, me siento absorbida por un hueco de bruma, niebla, agua turbia y no puedo respirar. Quiero tener el control, poderlo predecir todo, poder tomar la decisión adecuada en el momento perfecto, la opción más segura y beneficiosa para mi y para todos. Pero en el fondo, admito que odio decidir. Son miles de factores que influyen, lo puedo racionalizar y darle una explicación a todo, pero eso no soluciona nada al final.

Me pesa la cabeza, me duele el corazón, la piel, los hombros, siento cada músculo y células cargadas de un voltaje que me tensiona. Dureza, frío, dolor, que se traduce en angustia, zozobra, pesadez y por último… termina en desgano, inacción,  y lo que es peor: desesperanza.

Pero la vida sigue. Conmigo o sin mi.

Así que eventualmente tengo que poder salir de la bruma y hacerle frente a la vida. A aquellos deberes y personas que igual me siguen reclamando que esté. No siempre puedo bajar la persiana y esperar a que me pase.

Pero hoy, tengo conciencia. Soy conciencia plena y compasión conmigo misma, ante todo. Por eso decido encontrarme con la Danza, entregándome a la diosa, logro transitar el remolino, confiar en lo que soy, en el Ser. Confío, me entrego, navego, transito, contemplo, compasivamente y amorosamente… salgo del trance, me conecto de nuevo con la vida, con el mundo, con el milagro del ahora… simplemente RECUERDO.

Abro los ojos, respiro, tomo agua… y poco a poco me vuelvo a conectar con el mundo exterior. Salgo a la calle y me doy cuenta que amaneció y la tormenta ya pasó y desde aquí… todo se ve y se siente más claro, calmado y más nítido. Es la sensación de la PAZ.

La Danza Primal, me permite sacar lo mejor de mi… cómo lo hace? NO TENGO NI IDEA ni pretendo tenerla.

Feliz Fin de Semana.

 

La Conciencia Masculina y Femenina en Nosotros

yy_200.JPG

Yin y Yang, Masculino y Femenino, Positivo y Negativo: son muchos los ejemplos que existen sobre el concepto de polaridades, pero… qué tienen que ver esto con nuestras vidas? Cómo se reconocen las polaridades en mi?  

Para comenzar, partamos del hecho que todo lo que existe, contiene y se transforma a través de una conciencia, una inteligencia primordial, que permite que todo lo que exista, emerja, se transforme y se manifieste. Una flor sabe que tiene que ser flor y nace, crece y se transforma, desplegando sus colores, movimientos y funciones sin que nadie se lo diga o indique. Lo mismo sucede con todo lo demás; los animales, la tierra, el clima y nosotros, los seres humanos, no somos la excepción.  Nuestro cuerpo, funciona también gracias a esta conciencia universal: la creación de la vida humana, el nacer, el respirar, todas son funciones totalmente naturales y autónomas regidas por una inteligencia que lo abarca y transforma todo.

Esta conciencia universal emerge en dos modalidades opuestas que a su vez se complementan: la Conciencia Masculina y la Conciencia Femenina; dos tipos de energías opuestas que se complementan. Estas energías están presentes e interactúan en todo lo que existe. No son excluyentes y la una necesita de la otra para existir y transformarse. Lo más importante de este concepto de polaridad es precisamente esto: no somos más una o la otra y no podemos vivir de una sin la otra.

Esto no tiene que ver con un tema de géneros: masculino y femenino, en este caso no hace alusión a los sexos ni géneros ni quiere decir, nuevamente, que los hombres y mujeres tengamos una u otra energía. Ambas están presentes en todos nosotros.

Personalmente, prefiero utilizar el concepto taoísta de Yin y Yang, en tanto considero que son un referente más cercano en la actualidad. Partiendo de este ejemplo, el Yin vendría a ser equivalente con la Conciencia Femenina y se manifiesta en hombres y mujeres a través de las relaciones entre nosotros, la capacidad de ser afectivos, el contener, cuidarnos y cuidar del otro, la emotividad, el encuentro, el crear, generar redes, interconectarnos y trabajar en equipo, el sentido de trabajar y vivir en comunidad; en fin, todas aquellos aspectos que se relacionan con esa modalidad más “femenina” de la vida. Y en el caso del Yang, quien vendría a ser el equivalente de la Conciencia Masculina, tiene que ver con las conquistas personales, la diferenciación, la razón, orientarse más hacia sí mismo, irrumpir para transformar, cambiar, lograr.

A su vez,  este concepto se conecta con el de las  7 Capacidades Básicas (ver Nuestros Siete Super Poderes) que todos los seres humanos tenemos, en tanto todas estas se manifiestan a su vez en polaridades: tiene cada una su lado Yin y Yang. Unir estos dos conceptos de Capacidades Básicas y Polaridades, nos irá permitiendo entender y reconocernos en aquellos aspectos sobre los cuales hemos construido nuestra manera de ser y vivir la vida y así mismo, identificar con cuales otros no nos sentimos tan familiarizados ni tan a gusto, para así ir dibujando nuestro mapa de fortalezas y aspectos a explorar y /o mejorar.

Conocer cómo se manifiesta cada una de estas polaridades en las diferentes Capacidades  Básicas, será un tema que iré desarrollando en este blog posteriormente, y será de gran utilidad para aquellos que vayan practicando Danza Primal.

Un ejemplo de esto puede ser el caso de aquellas personas que vemos a las cuales se les facilita el conectarse con los demás, conocer nuevas personas, hacer fácilmente amigos, está por lo general al pendiente o cuidado de otros  pero por el contrario, se les dificulta generar metas y concretarlas para lograr cosas para sí mismo(a). En este caso, estas personas podrían ir reconociendo desde cuál tipo de energía o conciencia viven y se identifican (en este caso más su Yin)  y por el contrario, cuál energía es la que deben trabajar explorar para integrar y poder vivir una vida más armónica y plena (la cual para este caso sería su Yang).

Ahora  muchos se preguntarán ¿cómo hacer esta exploración en nosotros mismos?… La Danza Primal y la Psicoterapia Transpersonal son dos herramientas que nos pueden ir permitiendo reconocer estos elementos en nuestra vida a lo largo de nuestro proceso de evolución personal; a través del trabajo corporal, lingüístico y meditativo.

NOTA: Antes que ser una fuente confiable teórica, en este escrito solo pretendo describir un poco la relación de este concepto de polaridades con nuestra vida. Este escrito está inspirado en la teoría de Interacciones Primordiales de Daniel Taroppio y para todo aquel quien quiera profundizar en estos conceptos, puede escribirme en la sección ¡Hablemos! y con gusto le puedo facilitar el nombre de varios libros en donde se explica esta teoría de manera más profunda y rigurosa.

 

Nuestros Siete Super Poderes

1443699036_252703_1443701419_noticia_normal

Si te interesa conocer más sobre la Danza Primal o el modelo de las Interacciones Primordiales de Daniel Taroppio, este artículo y los próximos que le seguirán a este te pueden interesar. 

En la última entrada expliqué brevemente cómo nuestro cuerpo tiene mucho o todo que ver con nuestra manera de Ser y Estar en el mundo (ver El Cuerpo que Habitamos: Mundos que Creamos y Mundos que Cerramos).  Somos uno con nuestro cuerpo; nuestros pensamientos, emociones, acciones, sueños… son uno con nuestro cuerpo este es más que el hogar que habitamos en este mundo.

La conexión mente-cuerpo se da a través de 7 centros energéticos localizados en nuestro cuerpo. En cada uno de estos centros, se concentra o maneja un determinado tipo de energía responsable del funcionamiento de algún órgano o sistema a nivel fisiológico y de algún aspecto de nuestra personalidad. Es todo uno. Haz de cuenta que se trata de un solo mecanismo y proceso: emotivo-fisiológico-comportamental. El cuerpo es uno con nuestras emociones, pensamientos y acciones.

full-chakra

  1. Capacidad de Confianza Básica: Se ubica a la base de la columna, a la altura del perineo e irriga de energía desde las piernas hasta la planta de los pies. Su elemento es la tierra. Este centro energético constituye nuestras raíces con el mundo, con la tierra y de esta absorbemos esta conexión con ella. Los aspectos de nosotros de los que se encarga de administrar, tienen que ver con nuestra posibilidad de confiar y aceptar la incertidumbre, comprender que este universo es nuestro hogar y afianzarnos en la certeza de que somos parte de este. Así mismo tiene que ver con nuestra identidad, con nuestra asertividad, la capacidad de decir No, el reconocer nuestras necesidades y la capacidad de salir al mundo y tomar lo que necesitamos.  Esta capacidad de Confianza Básica, administra energías más primarias y que están íntimamente ligada con nuestra supervivencia.
  2. Capacidad de Gozo y Éxtasis: Está localizada a la altura de la pelvis y su elemento es el agua. Esta capacidad administra aquellas energías que se encargan de permitirnos abrirnos a la vida en la experiencia del gozo y el éxtasis que implica estar en ella. “Cuando logramos salir de la trampa cultural que define la vida como una batalla perpetua, el Universo entero se abre ante nosotros como un  horizonte ilimitado. Desde allí comenzamos a percibir que nuestra existencia no es un problema a resolver sino un juego que disfrutar”*.
  3. Capacidad Emotiva y Poder Personal: Se ubica a la altura del abdomen, unos cuantos centímetros arriba del ombligo, en lo que los hindúes llaman “plexo solar” y su elemento es el fuego. Esta capacidad se encarga del manejo de las emociones en nosotros y de la acción consecuente; la posibilidad de reconocer nuestras emociones, procesarlas de acuerdo a una inteligencia emocional y generar una acción consecuente con estas, respetando nuestros valores, principios y la integridad de los otros.
  4. Capacidad Afectiva: Se trata de nuestro corazón. Este centro energético se ubica en nuestro pecho a la altura del corazón, irriga de energía el pecho en general, los hombros y los brazos hasta las manos. Su elemento es el aire. Se trata del manejo de nuestros afectos, de nuestra capacidad de dar y recibir amor. Es el centro del cual emana la más pura expresión de amor humano y divino que mueve al universo.
  5. Capacidad de Expresión e Inteligencia Creadora: Se localiza a la altura de nuestra garganta y su elemento es el espacio o éter. Esta capacidad se encarga de nuestra posibilidad de expresar hacia fuera, la percepción del mundo externo que nos creamos internamente. Mediante este centro ordenamos y expresamos nuestro pensamiento, lográndolo incluso hacer a través de una manera creativa. En síntesis, se encarga de nuestra posibilidad de expresarnos y de desplegar nuestras destrezas de manera creativa en la vida.
  6. Capacidad Intuitiva:  En el cuerpo se ubica a la altura del entrecejo y su elemento es la luz. Esta capacidad se relaciona con el concepto del “tercer ojo” y representa nuestro maestro o guía interior. En este centro se concentran las energías que se encargan de desplegar la sabiduría contenida en nuestra especie desde hace millones de años y que nos permite acceder a ella a través de nuestra intuición o mente sabía.
  7. Capacidad de Trascendencia:  Esta última capacidad se ubica a la altura de la coronilla y su elemento es la conciencia o la Gran Mente. Tiene que ver con nuestra inherente posibilidad de reconocernos como seres espirituales más allá de nuestro cuerpo, de lo físico, de la materia. Tiene que ver con nuestra vida espiritual y esa sensación de ser parte y estar conectados con ese “algo” superior, con algo que va más allá de lo que podemos explicar  pero que a la vez nos constituye.

Si has practicado Danza Primal, o estás interesado en hacerlo, los próximos 7 artículos en donde se explicarán en profundidad cada una de estas capacidades y sus implicaciones en nuestra vida, te van a interesar mucho. Te serán de utilidad para ir procesando junto con tu experiencia corporal, la vivencia terapéutica de exploración y transformación que te brinda esta técnica.

Si deseas recibirlos dale click en “seguir” a este blog o escríbeme en la sección ¡Hablemos!.

¡Buena Suerte y Buena Práctica!

* (El Vínculo Primordial, Daniel Taroppio.  Ediciones Continente. Pág. 250)